Los hermanos Lumière, pioneros del cine. Segunda parte.

Ya vimos en el artículo anterior y de la mano del especialista en la materia Maximiliano Gonzalez Kunz como a comienzos de los 1890s, los hermanos franceses Louis y Auguste Lumière habían construido su negocio familiar y se habían convertido en los mayores fabricantes de placas fotográficas en Europa. A partir del negocio paterno, los hermanos habían inventado el Cinématographe. La historia que relata Maximiliano Gonzalez Kunz continúa en este segundo artículo en donde veremos qué ocurrió a continuación.

Un dispositivo que podía grabar, desarrollar y proyectar las imágenes en movimiento, el Cinématographe pasará a la historia como la primera cámara de película viable“, sintetiza Maximiliano Gonzalez Kunz. Con ella, los hermanos Lumière realizaron un corto metraje de trabajadores en su fábrica dejando su lugar de trabajo al final del día. Se mostró la película resultante, “La Sortie des ouvriers de l’usine Lumière” (“trabajadores que abandonan la Fábrica Lumière”) en un parque industrial en la reunión celebrada en París en marzo de 1895; y esto se considera la primera película de la historia.

“Después de una serie de proyecciones privadas, los hermanos Lumière develaron el Cinématographe en su primera proyección pública el 28 de diciembre de 1895, en el Grand Café de Paris’ Boulevard de Capuchines“, especifica Maximiliano Gonzalez Kunz. A principios de 1896, se abrirían Cinématographe teatros en Londres, Bruselas, Bélgica y Nueva York. Después de realizar más de 40 películas de ese año, la mayoría de las escenas cotidianas de la vida francesa, sino también el primer noticiero (imágenes de la conferencia de la Sociedad Fotográfica francesa) y los primeros documentales (sobre el Departamento de Bomberos de Lyon), empezaron a enviar a otros camarógrafos hacia el mundo para grabar escenas de la vida y mostrar su invención.

“En 1905, los Lumières se habían retirado de las películas del negocio en favor del desarrollo de la primera práctica de color fotográfico proceso, conocido como el Autochrome Lumière. Mientras tanto, su innovadora cámara de películas, el Cinématographe, había prestado su nombre a una nueva e interesante forma de arte (y entretenimiento): el cine“, resume Maximiliano Gonzalez Kunz.

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